martes, 11 de septiembre de 2012

La Religión Hindú



La religión hindú parece a los occidentales una “selva” de creencias contradictorias en medio de la cual se pierden. Sólo quienes entendieron sus principios fundamentales pueden señalarles el camino.

Se afirmó que la Religión Hindú como tal no existe, porque hay muchas religiones en la India. Esto no es así, porque hay una religión hindú común llamada Bhárata Dharma, y es una religión aria que sostienen todos los arios, sean brahmanes, budistas o jainos. Excluyo a las demás religiones de la India, a saber, las religiones semitas como el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. No es que todas estas sean puramente semitas. El Cristianismo se arianizó en parte cuando lo adoptaron los arios occidentales, como también sucedió con el Islam al ser adoptado por arios orientales como los persas y los pueblos arianizados de la India. El Sufismo es una forma de Vedanta o está en deuda con ésta.

La Religión Hindú general, o Bhárata Dharma, sostiene que el mundo es un Orden o Cosmos. No es un Caos de cosas o seres mezclados al azar, en el que no hay una relación o norma coherente. El orden del mundo es Dharma, aquello por lo cual es sostenido el universo. Sin Dharma caería en pedazos y se disolvería en la nada. Pero esto no es posible, pues aunque hay Desorden o Caos, éste existe y sólo puede existir localmente, por un tiempo, y en particulares partes del conjunto. Sin embargo, el orden se afirmará, y por la naturaleza de las cosas, en última instancia debe hacerlo. Y esto es lo que significa decir que prevalece la Rectitud o Dharma, la que no es una ley impuesta desde afuera por un Decreto de algún Zar Celestial. Está en la naturaleza de las cosas, la que hace que sean lo que son. Dharma es la expresión de su verdadero ser y sólo puede cesar cuando ellas cesan de ser. Creer en la rectitud es entonces creer en algo no impuesto desde fuera y arbitrariamente por un Legislador, sino creer en un Principio de Razón que todos los hombres pueden reconocer por sí mismos si quieren. Además, Dharma no es sólo la ley de cada ser sino también, y necesariamente, la del conjunto, y expresa las relaciones correctas de cada parte con éste. El conjunto es, además, armónico; de lo contrario, se disolvería. Dharma es el principio que lo amalgama como un organismo poderoso.

El Dharma particular reclama tal reconocimiento y acción de acuerdo con ello. Por lo tanto, la religión, que etimológicamente significa lo que religa o ata, es fundamentalmente el reconocimiento de que el mundo es un Orden, del cual cada hombre, ser y cosa, es una parte. En ese Orden cada hombre se halla en una relación clara y establecida, junto con la acción basada y consistente en ese reconocimiento, y en armonía con la totalidad de la actividad cósmica. En consecuencia, mientras el hombre religioso es el que se siente atado de diversos modos a todo ser, el hombre irreligioso es el que considera todo egoístamente desde el punto de vista de su yo limitado y de sus intereses, sin consideración hacia sus semejantes ni el mundo en general. El carácter esencialmente irreligioso de esa actitud queda demostrado por el hecho de que, si la adoptasen todos, conduciría a la negación del Cosmos, lo cual es el Caos. Por lo tanto, todas las religiones concuerdan sustancialmente en que el egoísmo, en su sentido más lato, es la raíz de todo pecado, y que la moralidad es la verdadera naturaleza del hombre.

El Dharma general es la ley universal que gobierna todo, así como el Dharma particular varía con cada clase de ser y es peculiar de cada ser. De lo que se deduce que la desarmonía es sufrimiento. Este es un hecho evidente, la mala conducta causa el mal, así como la buena conducta produce el bien. Lo que el hombre sembrare, eso cosechará. Hay una Justicia Inmanente. Los resultados puede ser que no aparezcan de inmediato, pero según la ley de causalidad, que es una ley de razón, debe producir efecto. Si su autor no sufre por ello aquí y ahora, en esta vida, habrá de sufrir en el futuro.

Nacimiento y muerte significan creación y destrucción de cuerpos. Los espíritus así corporizados (encarnados) son infinitos y eternos. El universo material llega y se va. En el Brahmanismo se ha dicho que esto es la sístole y la diástole de un Corazón Universal, que está en reposo en el inmóvil juego de la Consciencia. La aparición y desaparición del Universo es la naturaleza de Eso que existe en última instancia. Su causa inmediata es el Deseo o Sed, que es deseo y sed de goce en el universo de la forma. La acción Karma – es acuciada por el deseo y engendra deseo nuevamente. Esta acción puede ser buena o mala, conduciendo al goce o al sufrimiento. Toda alma corporizada seguirá renaciendo en el mundo hasta liberarse de todo deseo. Esto implica la doctrina de la Reencarnación. Estos nacimientos y muertes múltiples se llaman Samsara o Viaje.

El mundo es un compuesto de felicidad y de sufrimiento. Puede tener lugar allí una felicidad de índole transitoria por adherencia al Dharma, siguiendo al deseo y a los medios para realizar los deseos legítimos. Esto constituye lo que el Brahmanismo llama las tres aspiraciones del ser sensible. Pero así como el deseo conduce hacia la manifestación de la forma, de igual manera la ausencia de deseo aparta de ésta. Quienes llegan a este estado buscan el Moksa o Nirvana, que es un estado de Bienaventuranza ubicado más allá de los mundos de formas mutables, pues en él hay un descanso del sufrimiento que el Deseo – junto con una tendencia natural a trasponer los límites correctos – procura a los hombres. Por consiguiente, éstos deben vivir con el deseo en armonía con el orden universal, o si están exentos de deseo, pueden – pues cada cual es dueño de su futuro – trasponer lo manifiesto y convertirse en Eso que es Moksa o Nirvana. La religión y, por lo tanto, la civilización verdadera, consiste en la elevación del Dharma .como bien individual y general, y en el patrocinio del progreso espiritual, de modo que, con justicia para con todos los seres, pueda alcanzarse la verdadera felicidad que es el fin inmediato y último de toda la Humanidad y, en realidad, de todo ser.

Quienquiera sustente estas creencias sigue el Bhárata Dharma o principios comunes de todos los credos arios. Así respecto a Dios podemos negar su existencia ateísmo – o afirmarla – teísmo – o decir que carecemos de prueba suficiente en un sentido u otro – agnosticismo. Es posible aceptar el concepto de una Ley Eterna Dharma – y sus sanciones en un universo autogobernado, sin creer en un Dios personal (Isvara). De ese modo, el Samkhya, que avanza tan sólo sobre pruebas intelectuales, no niega a Dios pero sostiene que la existencia de un Señor “no está probada”.

Sobre este fundamento común se basan entonces tres religiones principales: el Brahmanismo, el Budismo y el Jainismo. Del Budismo, que es una fe grande y universal, se ha dicho que con cada nueva adquisición de conocimiento, parece más difícil separarlo del Hinduismo del que emergiera y en el que reincidiera (Budismo del Norte). Por supuesto, esto no significa que no haya diferencias entre ambos, sino que comparten, como base, ciertos principios generales y comunes. El Brahmanismo, del cual la doctrina y la práctica Sakta es una forma particular, acepta a los Vedas como su autoridad última. Mediante los cuatro Vedas, se revela la doctrina de Brahma, el “Omni-impregnador”, la Sustancia Infinita que es en sí misma Consciencia (Chit) de la cual proviene la creación, el mantenimiento y el retiro (pralaya) del universo, llamado comúnmente destrucción, aunque el que destruye es el hombre y no Dios. Esta Consciencia, en relación con el universo que controla, es conocida como Isvara, el Señor Gobernante o el Dios Personal. Los Vedas, como experiencia espiritual y como la palabra “que es oída” garantizan esto.

Pero en el Brahmanismo, como en el Cristianismo, hallamos diferentes escuelas y sectas que adoptan diversas interpretaciones de la Palabra Revelada. Los Vedas dicen: “Todo esto (el universo) es Brahman”. Todos concuerdan en que Brahman o el Espíritu es para nosotros Ser (Sat) Consciencia (Chit) y Bienaventuranza (Ananda). Pero en qué sentido “Esto” es Brahman? La interpretación monística del gran escolástico Sankaracharya es que hay una identidad completa en la esencia de ambos. Hay un Espíritu (Atma) con dos aspectos: como supremo trascendente (Paramátma) y como inmanente y corporizado (Jivátma). Ambos son, fundamentalmente, uno solo, cuando eliminamos a Avidya (ignorancia), en la forma de mente y cuerpo.

Según el monismo calificado del gran escolástico Ramajuna, “Esto” (el universo) es Brahman en el sentido de que es el cuerpo de Brahman, así como distinguimos nuestro cuerpo de nuestro yo interior. Según los dualistas, esta expresión debe interpretarse en términos de proximidad y semejanza pues, aunque Dios y el hombre son distintos, el primero impregna de tal modo y está tan inextricablemente implicado en el universo como creador y mantenedor, que el hombre, en este sentido, parece ser Brahman a través de la proximidad.

El deseo de vivir en la forma produce el universo. Este deseo existe en las tendencias y aptitudes (vásanas) colectivas. Al expirar la vasta extensión temporal que constituye un Kalpa o día de Brahma (4.320.000.000 años) todo el universo se recoge en el gran Vientre Causal que lo produjera. Los yoes limitados se recogen en él hasta que, al sentirse los creadores dolores del parto, son dados a luz, apareciendo cada cual en la forma y estado que le determine su Karma anterior. Quienes produjeron buen Karma pero con deseo y auto-aprecio van, al morir, al Cielo, y después cosechan su recompensa en un futuro buen nacimiento sobre la tierra, pues el Cielo es un estado transitorio. Los malos son castigados con malos nacimientos en la tierra y con sufrimiento en los infiernos, que también son transitorios. Sin embargo, quienes se liberan de todo deseo y auto-aprecio y trabajaron desinteresadamente, realizan la naturaleza de Brahman que es Sat-Chit-Ananda. Estos son liberados, es decir, jamás aparecen nuevamente en el Mundo de la Forma, que es el mundo del sufrimiento, y entran en el Océano Infinito de la Bienaventuranza. Esto es Moksa, Mukti o Liberación.

Sólo puede alcanzarse la Liberación a través del desapego del mundo y de la ausencia de deseo. Por lo tanto, la vida es un campo en el que el hombre, que gradualmente ascendió a través de las formas inferiores de la vida mineral, vegetal y animal, recibe la oportunidad de la vida celestial y de la Liberación. El universo tiene una finalidad moral, a saber, el suministro a toda existencia de un campo en el que pueda cosechar el fruto de sus acciones. Las formas de vida son los peldaños por los cuales el hombre asciende hacia el estado de Bienaventuranza infinita, eterna y amorfa. Este es entonces el origen y el fin del hombre. El construyó por sí mismo su propia condición pasada y presente, y construirá su condición futura. Su naturaleza esencial es libre. Si es sabio, adoptará los medios (Sádhana) conducentes a la felicidad postrera, pues la del mundo no está al alcance de todos y, aunque se la logre, es perecedera y se halla mezclada con sufrimiento. Estos medios consisten en diversas disciplinas y rituales empleados para producir la pureza mental.

El ritual es un arte, el arte de la religión. El arte es la expresión material externa de las ideas sostenidas intelectualmente y sentidas emocionalmente. El arte ritual se relaciona con la expresión de aquellas ideas y sentimientos que se denominan específicamente religiosos. Es una modalidad mediante la cual se presenta la verdad religiosa, tornándola inteligible para la mente en formas y símbolos materiales. Apela a todas las naturalezas apasionadamente sensibles a esa Belleza en la que, para algunos, Dios se manifiesta. Pero es más que esto, pues se trata del medio por el cual la mente se transforma y purifica. En particular, según los principios hindúes, es el instrumento por el cual la consciencia del devoto (sádhaka) se modela en el hecho, dentro de las formas de la experiencia que corporizan las verdades enseñada por la Escritura. Al practicante se le enseña que él es uno con Siva y Su Poder de Sakti. Esto no es un asunto meramente argumentativo. Es un hecho propio de la experiencia. El ritual y la práctica yóguica le aseguran esta experiencia. Cuán profundo es el ritual hindú lo admitirán quienes entiendan los principios generales de todo ritual y simbolismo, habiéndolo estudiado en su forma hindú, con conocimiento de los principios de los cuales es expresión. Quienes hablan de “mascarada”, ‘jerigonza” y “superstición”, delatan su incapacidad e ignorancia.

Si se desea renunciar a algo, hay que hacerlo después de familiarizarse cabalmente con ese algo. Si se desea abrazar algo nuevo, habrá que aceptarlo sólo después de una sobrada indagación. Y esto es especialmente verdadero en el ámbito de las religiones.

En la India, como en otras partes, pero particularmente en la India donde la actividad religiosa fue más bien sincretista que substitutiva, hay mucho en común en todas las sectas y más aún entre grupos particulares de sectas. Las mismas ideas se reelaboran una y otra vez. No es posible efectuar rígidas distinciones entre las sectas que se han influenciado en forma recíproca. Todas ellas tienen un sustrato común que son los Vedas.

El Hinduísmo


 
El hinduismo es un conjunto de religiones de la India. No posee fundador, no es una religión homogénea ni una filosofía, sino un conjunto de creencias metafísicas, religiosas, cultos, ritos, principios morales y costumbres que conforman una tradición común, en la que no existenni dogmas definidos, ni una organización central. En lo que llamamos "hinduísmo" confluyen concepciones de la divinidad, del ser humano y del mundo diferentes y hasta contradictorias entre sí, conviviendo pacíficamente en una tradición religiosa común, llamada en sánscrito: "Sanâtana Dharma" (= orden eterno). Lo importante no son tanto los contenidos doctrinales, sino el comportamiento correcto, el rito correcto, la religiosidad bien vivida.
El amor compasivo de los hindúes hacia todos los seres vivientes, una cierta indiferencia ante lo sensible, las formas y las apariencias, y el deseo de acercarse a la divinidad por cualquier camino oportuno, son los factores unificadores de una infinidad de religiones milenarias coexistentes en la India.
Se considera al hinduismo la tradición religiosa más antigua del mundo (5000 años); el número actual de hinduístas, dentro y fuera de la India, abarca a más de 800 millones de personas. En la India son el 85 % de la población.

EL HINDUISMO 

La religión hindú o Sanathana Dharma es la más antigua del mundo. El Ramayana -una de las principales obras escritas de la religión- relata la épica de Rama, un Avatar o encarnación divina que existió hace 20 mil años. Los Vedas, escrituras fundacionales del hinduismo, no sólo son los primeros escritos sagrados en la historia de la humanidad, sino los textos más antiguos del planeta. 


DIOSES

En el hinduismo existen miles de dioses, cada uno con sus propias características. Los hindúes eligen a los dioses que prefieren adorar y por lo general creen que todas las deidades son aspectos distintos de la misma realidad suprema e inmutable: el Brahman.
LA TRINIDAD HINDÚ. TRIMURTI
Hay tres divinidades hindúes (Brahma, Visnú y Siva) relacionados con la creación, conservación y destrucción del mundo. En el hinduismo se considera que el ciclo de la creación, la destrucción y la renovación es continuo: no tiene ni principio ni fin.Las tres deidades forman la trinidad del hinduismo o Trimurti, que significa tres formas.

Trimurti: Brahma, Visnú y Siva
Trimurti

Brama
Brahma es el dios creador que funda de nuevo el universo cada ciclo del mundo. En la actualidad no es adorado de forma independiente. Se le representa con cuatro cabezas simbolizando que ve en todas las direcciones.
visnú
Visnú, el dios que conserva y protege el universo. Se le representa con color azul y cuatro brazos que simboliza que puede llegar a los cuatro rincones del mundo. Visnú ha venido al mundo de los hombres con distintas formas físicas llamadas avatares.
Siva
Siva, el destructor o liberador. Personifica los ciclos de nacimiento, vida , muerte y renacimiento. Suele representarse con una figura impresionante de cuatro brazos, el pelo enmarañado, una luna en la cabeza y una serpiente enroscada al cuello. La mano derecha superior suele sostener un tambor con el que acompaña el ritmo de su danza de la liberación y la recreación. Siva tiene un tercer ojo en la frente que simboliza muchas cosas.
  Mantra Siva
siva Siva
Rama, Sita
Rama y Sita
AVATARES DE VISNÚ
Cuando el mal amenaza al mundo, Visnú aparece en uno de sus avatares, o encarnaciones, para protegerlo. Los mitos hindúes consideran diez los más importantes y poderosos. El primer avatar fue como pez, Matsya; el segundo cmo tortuga, Kurma; el tercero como jabalí, Varaha, el cuarto como mitad hombre mitad león, Narasimha; el quinto como avatar enano, Vamana, el sexto como "Rama con el hacha", llamado Parashurama. Los avatares más importantes son el séptimo y el octavo: Rama y Krishna.
Rama y su esposa, Sita, representan la pareja ideal. Se les respeta por su pureza de carácter, su amor mutuo y sus elevados valores morales. Una historia cuenta que Sita fue secuestrada por Ravana, el rey demonio de Sri Lanka, pero Rama derrotó a Ravana con la ayuda de Hanuman, el dios mono, y rescató a Sita. Para muchos hindúes, esta victoria representa el triunfo del bien sobre el mal. Esta historia se relata en el Ramayana.
Adorado como dios, Krishna es avatar más popular de Visnú. Es famoso por haber matado al rey demonio Kansa. Suele representarse con piel azul y tocando la flauta. ElMahabarata relata las acciones de Krishna.
El fundador del budismo, Buda, es considerado el noveno avatar de Visnú. Descendió a la tierra para acabar con los sacrificios de animales. El último avatar de Visnú es Kalki y todavía no ha aparecido. Se le espera como un guerrero sobre un caballo blanco que destruirá el mal.
Krishna
Krishna
PARVATI, DURGA Y KALI
Hay tres diosas que se asocian con Siva: Parvati, Kurga y Kali. Parvati es la hermosa y dulce esposa que corresponde al lado compasivo y benévolo de Siva. Durga y sobre todo Kali, son temibles y poderosas y se relacionan con su aspecto destructivo. Durga, la inaccesible, mata demonios con la espada y Kali es la destructora del mal.
Kali
Kali
LAKSMI
La mujer de Visnú es Laksmi. Es la diosa de la riqueza y de la buena suerte. En dos de sus cuatro brazos lleva una flor de loto (símbolo del alma) y una moneda ( que simboliza bendiciones y riqueza).
Lakshmi
Laksmi
GANESHA
Ganesha es el dios con cabeza de elefante, hijo de Shiva y Parvati, es muy popular entre todos los hindúes. Es el dios que elimina los obstáculos. Por eso se le reza cuando se emprende una nueva tarea. Se cuenta que Siva decapitó a Ganesha en un ataque de furia, pero más tarde, le devolvió la vida dándole una cabeza de elefante.
Ganesh
Ganesh

El hinduismo como mezcla de religiones


Las raíces del hinduismo se hunden en la religión védica de los pobladores indoeuropeos del norte de la India, pero comenzó a formarse a partir del siglo V a.e.c. tomando numerosos elementos nuevos de orígenes diferentes. Por eso resulta muy variada, porque incluye muchos dioses y distintos caminos para expresarla.
Lo que hace decir a los seguidores de caminos tan diversos que son todos hinduistas es que siguen el dharma, entendido como el orden correcto de comportarse de acuerdo con quien se es, la etapa de la vida en la que se está y lo que se ha sido en vidas pasadas.